Una vocación que nació por casualidad

El camino del Dr. Héctor Quiroga hacia la medicina no comenzó como una vocación clara desde la infancia. De hecho, inicialmente ingresó a la universidad para estudiar Ingeniería Agronómica, carrera en la que cursó varios semestres antes de tomar una decisión que cambiaría su vida.

Durante esa etapa comprendió que el éxito en esa profesión dependía de demasiadas variables fuera de su control: el clima, las plagas o los ciclos naturales. Fue entonces cuando decidió cambiar de rumbo y entrar a Medicina, sin imaginar que terminaría dedicando su vida al diagnóstico prenatal y la medicina fetal.

Lo más curioso es que incluso durante la carrera llegó a dudar si realmente era su camino. Sin embargo, con el paso del tiempo, descubrió que la medicina era el espacio donde podía combinar conocimiento, tecnología y toma de decisiones clínicas.

De la cirugía a la obstetricia: una decisión inesperada

Tras graduarse, el Dr. Quiroga realizó su internado rotatorio con la intención de convertirse en cirujano. Durante casi dos años trabajó junto a cirujanos generales y cirujanos plásticos.

Sin embargo, un giro inesperado cambió su trayectoria profesional: al momento de postular al posgrado, decidió presentar su solicitud en obstetricia, simplemente porque la fila era más corta que la de cirugía.

Aquella decisión casual terminaría definiendo su carrera médica.

Con el tiempo, comenzó a apasionarse por el diagnóstico prenatal y la ecografía, áreas que se convertirían en el centro de su desarrollo profesional.

Un viaje que cambió su forma de entender la medicina

Uno de los momentos más determinantes en la carrera del Dr. Quiroga ocurrió cuando tuvo la oportunidad de viajar a Estados Unidos, donde trabajó con un especialista internacional en diagnóstico prenatal.

Durante esa etapa aprendió algo que marcaría profundamente su práctica médica: un método estructurado para resolver problemas clínicos complejos.

Su trabajo consistía en analizar casos médicos internacionales, desarrollar hipótesis diagnósticas y utilizar bases de datos médicas para llegar a conclusiones clínicas. Este proceso fortaleció su capacidad de análisis y su pasión por el diagnóstico.

Antes de regresar a Venezuela, su mentor le dejó una frase que aún guía su trabajo:

“Trata de convertirte en mi mejor metástasis: sal y enseña lo que aprendiste.”

Desde entonces, su objetivo ha sido formar a otros profesionales y compartir conocimiento.

Tecnología médica y evolución en ecografía

A lo largo de su carrera, el Dr. Quiroga ha trabajado con múltiples generaciones de equipos de ultrasonido, lo que le ha permitido vivir de primera mano la evolución de la tecnología médica.

Entre los sistemas que ha utilizado destacan varias plataformas de ecografía, incluyendo equipos de Sonoscape, marca reconocida por su equilibrio entre innovación tecnológica y accesibilidad.

En su experiencia clínica, destaca especialmente el Sonoscape P40, al que considera una de las plataformas más robustas de la marca por su rendimiento y confiabilidad.

Actualmente también trabaja con el Sonoscape P60, un sistema que continúa ampliando las capacidades del diagnóstico por imágenes en su práctica médica.

El paciente que cambió su forma de ver la medicina

A pesar de los avances tecnológicos, el Dr. Quiroga reconoce que la medicina siempre tendrá un componente de incertidumbre.

Uno de los casos que más lo marcó fue el de un embarazo aparentemente normal que terminó en una muerte fetal inesperada, incluso después de múltiples evaluaciones y controles.

Ese episodio le recordó que, aunque la medicina moderna dispone de herramientas avanzadas, siempre existen variables que pueden escapar al control médico.

Esta experiencia reforzó en él una convicción clave:
la tecnología es fundamental, pero la medicina sigue siendo profundamente humana.

Un compromiso con la formación médica en Venezuela

Para el Dr. Quiroga, uno de los grandes retos del sistema de salud venezolano es la centralización del conocimiento y los servicios especializados.

Su visión es clara: el país necesita más centros capaces de resolver problemas complejos en distintas regiones, evitando que los pacientes deban trasladarse largas distancias para recibir atención especializada.

Esto implica formar nuevos especialistas y compartir conocimiento, una misión que considera fundamental para el futuro de la medicina en el país.

El lado humano del médico

Fuera del consultorio, el Dr. Quiroga también tiene una faceta poco conocida.

En su juventud fue un apasionado de la música rock y del heavy metal. Descubrió bandas como Van Halen, AC/DC y Ramones, que formaron parte de su identidad durante años.

Hoy su vida gira principalmente alrededor de su familia y su trabajo. Después de cada jornada médica tiene una rutina sencilla: dejar el teléfono, quitarse el reloj y descansar.

Además, intenta mantener un equilibrio entre la vida profesional y personal dedicando tiempo a sus hijas, algo que cambió profundamente su manera de trabajar y organizar su tiempo.

Medicina con propósito

El compromiso del Dr. Quiroga con la medicina tiene una raíz muy clara: el ejemplo de su padre, también médico.

Desde pequeño aprendió que el paciente debía ser siempre la prioridad. Para él, honrar ese legado significa ejercer la medicina con responsabilidad, ética y dedicación.

Más allá de la tecnología o los avances científicos, su mayor motivación sigue siendo la misma: no fallarle a sus pacientes.